La lluvia lavará esas lagrimas,
el viento llevará tus penas,
y una luz brillará del mar.
Un crudo viaje idiota,
una sonrisa boba plasmada en mi.
¿Qué habrá donde ya no es visible?
Florido color del atardecer,
cae sin esperar a nadie,
desapareciendo aun que no lo alcanses.
Asi, el sol descubrirá el azulado color de tu alma.
Trinando entre lo rojizo y lo violeta,
te verás a ti misma tal y como eres
y yo te veré como quieres ser.
Tomaré tu mano si la extiendes,
y tus huellas seguiré si no me fallas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario